La misión Artemis II regresó a la Tierra este viernes al completar un viaje de diez días en el espacio, durante el cual volaron alrededor de la Luna. Al amerizar, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen empezaron un estricto protocolo médico para analizar el impacto de la microgravedad en sus cuerpos.

En el espacio, la tripulación debió adaptarse a un entorno sin gravedad, por lo que el cuerpo humano funciona de manera muy distinta. Esas circunstancias provocan que la masa muscular y la densidad ósea se reduzcan con rapidez.

La cápsula atravesó las capas atmosféricas a 40.000 km/h y el escudo de la nave Orión soportó temperaturas de hasta 2700 ºC.
Con el amerizaje sobre el Oceáno Pacífico, frente a las costas de California, concluyó una misión histórica que ha llevado a los humanos a la Luna más de 50 años después.

Luego la NASA encabezó en la noche del viernes una conferencia de prensa después del amerizaje de la nave Orión en el océano Pacífico. “Este es el inicio de una nueva era en la exploración espacial”, afirmó Howard Hu, gerente del programa Artemis II, que se convirtió en el primer viaje a la Luna tripulado en más de 50 años.
